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| Algunos hablan de su cocina, unos de su decoración, otros de la tranquilidad que se respira, de su parque y jardín para niños... También del trato dispensado...
Nosotros queremos hablar de amor, de amor al pasado, de amor al construir, de amor a... Hemos tratado de hacer el Hostal y de hacer las cosas en el Hostal siempre de la mejor manera posible y “amb seny”, siempre con los pies en el suelo pero con amor.
Amor por ser el suelo de nuestros antepasados, desde el 1600, amor por ser el esfuerzo de toda la vida de nuestros padres y amor por una vieja idea.
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| ¡Variedad! Este es nuestro principio: entrantes fríos y calientes, verduras y pastas, carnes y pescados, postres de la casa... Platos tradicionales entre otros más vanguardistas, siempre elaborados con productos de temporada y dando prioridad a los de la zona: cordero y butifarra de Cabrianes, huevos de Sallent, verduras frescas del huerto... |
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| ¡Amor! Todo producto que entra en el Hostal del Camp, siempre siguiendo las más estrictas normas higiénico-sanitarias, es tratado con amor, mucho amor.
En el proceso de recepción de mercancías se controla la calidad del producto, se cambia de envase y se etiqueta para su correcta identificación en cualquier momento dentro de las instalaciones –normativa de trazabilidad del producto–.
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